Me ha tocado vivir una realidad dura, y es por eso que he elegido vivir las dos caras de ésta realidad. El poder que ejerce la iglesia sobre todos nosotros, el maltrato de parte de nobles y comerciantes, los insólitos hechos de los cuales nos han culpado y toda aquella corrupción, ha hecho de nuestras vidas, la vida de los judíos, una completa desgracia. Nos han obligado a renunciar a nuestra religión, a nuestro Dios. Nos han torturado y perseguido durante mucho tiempo. Han arrasado con todos aquellos rebeldes, dispuestos a arriesgar su vida antes que dejar su fe de lado. Nos han hecho elegir entre la muerte o un Dios que no es el nuestro. Y es por eso que hemos recurrido a una vida en secreto, pretendiendo ser conversos ante los ojos de los demás, mientras que en nuestro interior, nuestra alma permanece judía; vivimos ambas caras de la moneda. Practicando nuestros ritos a escondidas, y estudiando nuestros textos sagrados en la oscuridad de la noche. Se nos llama Marranos, un nombre bastante crítico y discriminante según mi opinión. Mi familia y yo lo somos, marranos, quiero decir; somos judíos en secreto. Para eso se creo
Manteniendo la debida precaución se que no nos descubrirán. Nadie sospecha acerca de nuestra verdadera realidad.
Nos veremos pronto,saludos... Gracia.
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